jueves 29 de diciembre de 2011

Lecturas y 5, o de los beneficios de la absenta.

"If any question why we died, /Tell them, because oru fathers lied" 
(Y si alguien te pregunta por qué acabamos muertos/ dales sólo un motivo: nuestros padres mintieron)
R. Kipling.






En el cuerno de África
-o en todos los cuernos de todas las Áfricas-
niños mueren de hambre y desesperanza,
mientras lees estas líneas
recostado en tu sillón de Ikea
dormitando la tarde del domingo
eructando hamburguesa doble de queso
manejando la televisión de pago
masturbándote a escondidas y disfrutando
de tu sesión pornográfica de travestís brasileñas incompletas
-son tu debilidad-
mientras tu mujer e  hijas juegan al bridge
y hacen galletas
para las vecinas o el yorkshire
enano de tu suegra;
Allá, en el tiempo de tu suspiro
de tu ronquido
de tu espasmo
el dios de la guerra y sus jóvenes guerreros
mutilan clítoris
de jóvenes vírgenes negras
estatuas de ébano inconclusas,
incompletas para los siglos, yermas,
violadas entre kalashnikov y yerba
por violadores púberes,
dioses a imitación de los tuyos.

El hongo nuclear de ahora
prepara otro holocausto
en el mundo viejo adormecido
y en el océano abandonado
por ballenas varadas que lloran en las playas,
entre surferos incrédulos colocados
sonrientes
rodeados de pateras de rostros demacrados
mientras los delfines ríen locos en los estanques
de instalaciones militares abandonadas,
naturalmente viciados.

Los tiburones blancos de cuello duro,
antes de derrocar gobiernos,
asaltan sirvientas en hoteles de lujo
y toman prestados sueños ajenos
cuerpos ajenos
sexos ajenos
honrando su dios del dinero
en la clase preferente de sus vidas,
mientras sus hijas
las tuyas
rubias, perfectas, educadas
sueñan con príncipes azules o dioses del estadio
pero con la demografía y la historia
casaran con Mohamed o Sahib,
y tu no cogerás la escopeta si no el burka
incapaz del suicidio o la elegancia
-hay que pagar el precio-.
La civilización no será postnuclear
será postcapital
será posdemográfica
no será.

Y los pequeños dioses tuyos,
vuestros,
reirán,
poéticamente honrados e idolatrados
por los nuevos hombres
que nacen ahora,
cuando tú dormitas
eructas
gozas,
en todos los cuernos de todas las Áfricas.