domingo 22 de enero de 2012

La tarde


Es tarde invernal, de plomo
de versos rotos y recuerdos;
fumo mi pipa y ahúmo
las hojas y los desvelos.

Es tarde de soledad, gris
de pluma y café solo;
escribo el folio y deseo
la mar azul y tu cuerpo.

Es tarde de silencio, propia
de sueños sin sentido;
leo mis palabras y pienso
en tu sonrisa y en tu sexo.