lunes, 24 de octubre de 2011

Anocheciendo

Anocheciendo en la mar de los romanos;

en acero, el azul

lentamente transformado.

Gris y noche acogen los hombres

ahora muertos,

abandonados por los dioses.

Y no verán ya su casa,

allá en Ítaca

donde marchita el seno de las viudas

y la risa de los huérfanos

enmudece.

Anocheciendo en la mar de los romanos

sepultura eterna y gloria

de sueños

y hombres creídos héroes.