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Mostrando entradas de septiembre, 2012

Azul

Me he encontrado, leyendo un sesudo estudio sobre la mítica película Casablanca, de Michael Curtiz, el párrafo que reproduzco a continuación.
Los escasos lectores de estas letras mías sabrán la predilección que en mis pequeños versos y mínimos textos tiene  la palabra “azul”, que es rima difícil y complicada, pese a lo cual la utilizo profusamente en unos y otros, y es inspiradora de gran parte de mis ocurrencias y divagaciones.
Palabra que define el quinto color del espectro solar.
Hasta ahora no había sabido plasmar el motivo de esta querencia mía con la profundidad apropiada, tal y como la siento a veces cuando la utilizo negro sobre blanco.
Renuncio a hacerlo y hago mías las letras que siguen, escritas por J.A. González Casanova en su libro Casablanca, Una historia y un mito, Editorial Kairos. Aunque no escritas por mí, las suscribo plenamente, y las acepto como explicación erudita a mi natural predisposición al azul. Son la explicación del autor a la fantástica frase-una de tan…

Poemas para los días de agosto

I.
Te he amado al fin en la mar de los romanos. Besé tu vientre y con Ulises encontré mi casa. Resultó ser la orilla de una playa y comprendí que el hogar del héroe es su amada.

II.
Te amaba torpe e inseguro atenazado por el mar, el pudor y el bikini. Te daba miles de besos alojado en tu boca y en tus pechos. Te deseaba creciendo mi  hombría entre risas y jadeos olvidados. Tus formas de mujer escapaban entre mis inexpertas manos. Te pido perdón. Pero tengo excusa: pensé que sólo serían sueños.

III.
La felicidad era esto mi boca en tu vientre el susurro del mar palabras en lengua extranjera tus labios salados y el eterno azul de tu mirar. Llorar como un niño siete días de agosto en la orilla de la mar.

IV.
Tus palabras me vienen susurradas por el mar y sus olas. Las escucho con atención. Soy el alumno aplicado el aventajado de tu amor.
v.
Toda mi vida sentí que como la rosa era tu amor sangre roja perfumada y espina. Hoy sé que es  jazmín blanco perfume tu sabor. Y vuelvo a él en el sueño …

Cuando Springsteen era dios

El otro día, conduciendo de vuelta a casa por la llanura manchega, cuasimurciana ya, escuchaba al Poeta cantar.
You say you´re tired and you just want to close your eyes and follow your dreams down. We made a promise we swore wed always remember.”

Siempre tuve claro que las letras del poeta son apropiadas a la soledad de la carretera. Un viejo amigo decía que nada mejor que conducir escuchándolo; y él debía saber inconscientemente de qué hablaba pues acabó de taxista en el ciudad Condal, después de descarriarse por aulas y  minifaldas. Yo añadía que también sería igual de apropiado para el momento del orgasmo, y nos retábamos infantilmente a comprobar cual aseveración era más cierta.
Pero por aquel entonces no teníamos automóvil, y las chicas no aceptaron nunca el amor estruendoso y poético que les ofrecíamos.
El dejó estudios y apuestas.
Y yo algunas veces conduzco en la noche mientras suenan las viejas canciones.

Las lágrimas inundan entonces los ojos y los recuerdos.

Con el  …

Décima carta de amor muerto

He vuelto a encontrar la letra diminuta y falta de caligrafía de don Nicasio, entre los papeles de los que soy involuntario depositario. 
Sigo sin comprender la cronología de los muchos documentos, papeles varios, cartas censuradas, informes médicos y psicológicos que componen el grueso de la documentación que me enviaron del Servicio de Correos. Y la falta de fecha en muchos de sus papeles personales compone un rompecabezas a veces difícil de armar. Para colmo de dificultad, los expedientes de mi antigua profesión quedaron perdidos en alguna de las mudanzas a que me vi obligado, y que ahora me hubieran ayudado a saber si las cartas, agrupadas no sé si por el propio autor o por alguno de sus médicos, vigilantes o censores bajo el poético nombre deCartas de amor muerto, son anteriores o posteriores a su proceso, juicio y encarcelamiento y hubieran podido arrojar alguna luz sobre las dudas, omisiones y claroscuros que, pese a la cosa juzgada final, quedaron de todo aquello.
Una al azar di…

Falso fado del portugués

Ha inundado estos días las páginas principales y primeras de los periódicos nacionales y algunos extranjeros, y no sólo los deportivos, la noticia de que el astro balompédico que muestra sus habilidades por los verdes campos de fútbol del solar patrio, luciendo peinados y novias de buen ver y supongo, mejor palpar, se encontraba triste y melancólico. Los comentaristas y tertulianos varios de los diarios, programas de radio y televisión han dedicado páginas y minutos en la explicación posible de dicho estado de ánimo, buscando razones y adelantando consecuencias a tan noticiada circunstancia.
El fútbol lo invade todo. Ese moderno opio del pueblo, que en nuestro país se torna casi religión, y que ha sido el último y único vehículo para la catarsis colectiva de la nación, arrastrada tras los colores y éxitos de los muchachos de calzón corto, encuentra en las noticias de sus protagonistas el eco y amplificación necesarios para ocultar la otra realidad. Y no sólo en el plano deportivo. Hoy …