jueves, 31 de julio de 2014

Retrato Azul de A/C.


No sé qué le encuentras a ese perpetuo vagabundear tuyo, dando tumbos de un lado para otro. ¿Por qué no te casas y te instalas en alguna parte?
Éste no es lugar para quedarse toda la vida. No existe, por lo demás, semejante sitio. Al menos para nosotros.
Ilona llega con la Lluvia, Alvaro Mutis.



Imagino que tienes dos hijos
o una sobrina azul y etérea,
paseas en tus noches un perro de peluche
y le hablas al mundo en un extraño acento caribeño,
pero nunca los vi,
y tu voz
resuena en realidad centroeuropea
y tu piel blanca y tu sexo breve
no es de opulencia y ociosidad.

En realidad no sé nada de ti.

Te sueño con trabajo difícil y poco convencional
amantes,  ex maridos,  la piel tatuada
una risa clara y franca
pero te supongo dando clases
aguantando a los suegros y a un marido convencional
rodeada de libros que te acompañan
y perdida tu  hermosa mirada de mar.

Eso es lo que en realidad sé de ti.

Nada.




martes, 22 de julio de 2014

Nuevas -o noticias-.


De nuevo noticias de Don Nicasio, en un texto que no lleva fecha ni firma, aunque reconozco al punto y sin esfuerzo tanto su extraña y difícil letra como la reiteración de sus ensoñaciones y argumentos. No lleva marca de la censura de los médicos, por lo que quiero pensar que no llegó a franquearla ni enviarla; en todo caso, punto álgido de su locura, que aún imaginaba con vida, y recordándolo, la destinataria de su desvarío y crimen. Preguntándose la razón de su encierro, la condena al desamor, el destierro a la ausencia y la penumbra.

La soledad de los días de barrotes, y la dureza del tratamiento –que a los ojos de hoy nos repugna y asombra- empezaban a causar estragos en su inteligencia y lucidez, otrora admirada y reconocida por cuantos le trataron aquellos días, y aún antes: compañeros de embarque, abogados, fiscales, jueces, psiquiatras…

Señora,

Recibo con sorpresa e incredulidad sus palabras, plasmadas en esa caligrafía suya tan elegante y clara, de internado de monjas, rebosante de lecturas y plumieres. Es muy hermoso eso que dice usted, muy hermoso de verdad.

Por supuesto que en mi situación actual – perdí la cuenta de los años, con sus días y sus, ¡ay! noches, encerrado - hacia tiempo que nadie decía algo así de mí; de hecho creo que es la primera vez que alguien dice algo tan hermoso de mi persona.

Con el tiempo, no creí ser capaz de provocar esas sensaciones en una mujer, y más en una mujer como usted, tan bella, culta, inaccesible. Y creo no merecerlo.

Yo también me sorprendo muchos ratos acordándome. También la pienso, en esa expresión suya que tanto me sorprendía cuando la oía de sus labios refiriéndose a otros. Me resulta extraño que, viéndola ya nada, y recordándola tan sólo a través de mi memoria y de los papeles ajados que me permiten aquí, perdida muchos días la lucidez que me cercena el tratamiento y el electrochoque, me acuerde de esos momentos en que soñé que era mía; no son reales esos sueños, pero en todo caso mágicos. No tenga duda que, superado el trance, la volveré a tener en los brazos, y usted en los míos acunada y amada.

Es difícil y duro ese recuerdo. La veo llena de vida, hermosa, desnuda frente a la mar que nos acogió, sin pensar en el fatal día. Cada uno tiene sus circunstancias, distintas y complicadas; sus historias pasadas, y su presente. Y el mío es el internado, el castigo, la pena, la justa retribución.

Quiero pensar que el suyo es la mirada limpia, la sonrisa, la sangre corriendo por sus venas, el corazón latente y enamorado…






lunes, 14 de julio de 2014

La mar y yo.

Me consuelo mirando la mar de días de preocupaciones, sinsabores, molestias no sólo físicas, monotonías agotadoras, crisis personales, propias y ajenas, miserias intelectuales, abandonos varios.

A él recurro como certidumbre clara y hermosa que me acompañó toda la vida y aún ahora, sin pedir nada a cambio; tan sólo el respeto  y la admiración a su historia, su belleza y su inmensidad eterna.

Tengo escrito por ahí que puede parecer extraña o ilusoria certidumbre, inusual, pero quizá bastante. Cuando todo se derrumba, todo se relativiza, todo se interpreta, la presencia sólida, bella, peligrosa, atemporal del viejo mar de nuestros héroes y civilización, también de nuestra fe –el que la tenga- y nuestro estómago, es faro preciso y salvador.

Es luz en la que refugiarnos las noches funestas, ese amigo que ofrece el abrazo despreocupado y sin interés, esa amante a la que no es necesario rendir cuentas, que nos recibe en su seno dándonos la vida.


 ¡Viejo mar, de nuevo ante ti, desnudo y confeso, me hallo!



domingo, 13 de julio de 2014

Pensamiento. Pesimista

Escena: cinco jóvenes, de ambos sexos, sentados a mi lado en el bar de todas las esquinas. Edad imprecisa, de los quince a los dieciocho años imagino. Aliños indumentarios varios, con profusión de adornos corporales – piercing, tatuajes, diabluras en los peinados-.
Tres de ellos absortos irracionalmente –esto es un eufemismo, más bien debiera escribir atontados perdidos- mirando y tecleando compulsivamente los teléfonos móviles. Los otros balbuceando risas y oraciones incomprensibles y sin coherencia. Todos ríen, parecen pasarlo bien. Tabaco de liar, quizá por el olor algo de marihuana, y refrescos energéticos encima de la mesa.

Conocimiento: Hablar: (Del lat. Coloqu. Fabulari.) …Articular, proferir palabras para darse a entender. Comunicarse con otra u otras por medio de palabras. Pronunciar un discurso u oración. Razonar, o tratar algo platicando….Diccionario de la Lengua española, vigésimo tercera edición.

Pensamiento:
Paren el mundo que me bajo.
Si esto es lo que nos espera
ausénteseme,
con disculpa o sin ella.
Renuncio a la comprensión;
y a la historia.
Ajeno.
Tristes historias repetidas
pobres generaciones perdidas.