"Todas las historias e infundios sobre su pasado, acumulados hasta formar otro ser, siempre presente y,desde luego, mas entrañable que su propia, pálida y vana existencia hecha de náuseas y de sueños" Apendice, Un Bel Morir, Alvaro Mutis
martes, 30 de noviembre de 2010
jueves, 11 de noviembre de 2010
No surrender
We made a promise we swore we´d always remember,
no retreat, baby, no surrender.
B.Sprinsteen,No surrender,1984
a los que quedaron en el camino
Ruge hoy, diríase transformado en atlántico y cantábrico, nuestro viejo mar. Tempestuoso e indómito, recordando quizá pasados tiempos y pasados navegantes. Salpican por doquier las olas, refrescándonos involuntariamente, y las gaviotas me miran desde sus cercanas atalayas, durmiendo la jornada que no será de vuelo, incrédulas del viento, que no les deja mecerse y bailar.
El paseo no es más que una miniaventura solitaria y húmeda, mirando cómo se rompe el mar. Y un ejercicio difícil de añoranza y recuerdo, otro más.
Empujo el carrito del bebé y fumo mi pipa. Me entretengo canturreando alguna letrilla del Poeta, mientras piso las calles que son nuestras, las arenas que pisamos en nuestros quince años, los rincones que contemplaron los paseos antiguos, las mínimas confidencias, las miradas furtivas...
Los lugares de mi felicidad, hoy viejos, abandonados, tristes, sólos.
Extraña sensación de vacío, pues los veo hoy como hace veinte años, engañado por el recuerdo y el sentir. Y con la ilusa creencia de veros en todos ellos, alegres y vivos, con la insolencia de nuestras jovenes vidas, vacías de temores y colmadas de esperanzas.
Y sonrío. Pese a todo el abandono, la tristeza y la soledad, en estos pequeños lugares aún conservo la imagen y la dicha de aquellos fugaces momentos en los que creímos tocar la felicidad.
Y sueño:
“No huele ya a jazmín, que vendrá en primavera, pero sí a sal y a mar; olor a yodo, profundo, a algas podridas, que enredan mis pies, mientras paseamos descalzos por la orilla; gotas de mar en el rostro, y el viento meciendo nuestros cabellos, mientras contamos el último amor, el nuevo paso de baile aprendido, la última estrofa recitada…”
…así me gusta recordar el otoño, en el mar.
martes, 2 de noviembre de 2010
No tengo Facebook
Confieso.
Mea culpa. Por desgana y premeditación, no tengo "facebook". Ni "twiter".
No participo de ninguna de las redes sociales tan habituales hoy día, y que según dicen, son el futuro de las relaciones y las letras.
Y si dejo por aquí estas escasas letras mías es más por ánimo y acicate de mis escasos lectores que por alguna otra motivación, menos cibernética. Y eso después de escribirlas, con esa letra olvidada de caligrafía y minúscula, cuasicifrada, sólo comprensible para mí, como Enigma personal, con la que emborrono el temido folio en blanco.
Un arcaico, dirán.
Un antiguo. Quizá. Un resistente, puede ser. Un cobarde, seguro. Me aterra la inmediatez y la velocidad; el ritmo mío, pausado y reflexivo, introvertido lo llaman. No deseo que mis escasos pensamientos y sentires, pequeños, mínimos, sean también efervescentes. Es difícil parirlos, esos sentimientos y ese sentir, y no quiero pregonarlos amputados - o sería amptdos- y vehementes, porque serían también irreflexivos y nulos. No míos.
En mi triste aliño indumentario no entran las tecnologías, nuevas o viejas, sólo la pipa, el sombrero y el libro ajado de uso y relectura.
Perdónenme.
Mea culpa. Por desgana y premeditación, no tengo "facebook". Ni "twiter".
No participo de ninguna de las redes sociales tan habituales hoy día, y que según dicen, son el futuro de las relaciones y las letras.
Y si dejo por aquí estas escasas letras mías es más por ánimo y acicate de mis escasos lectores que por alguna otra motivación, menos cibernética. Y eso después de escribirlas, con esa letra olvidada de caligrafía y minúscula, cuasicifrada, sólo comprensible para mí, como Enigma personal, con la que emborrono el temido folio en blanco.
Un arcaico, dirán.
Un antiguo. Quizá. Un resistente, puede ser. Un cobarde, seguro. Me aterra la inmediatez y la velocidad; el ritmo mío, pausado y reflexivo, introvertido lo llaman. No deseo que mis escasos pensamientos y sentires, pequeños, mínimos, sean también efervescentes. Es difícil parirlos, esos sentimientos y ese sentir, y no quiero pregonarlos amputados - o sería amptdos- y vehementes, porque serían también irreflexivos y nulos. No míos.
En mi triste aliño indumentario no entran las tecnologías, nuevas o viejas, sólo la pipa, el sombrero y el libro ajado de uso y relectura.
Perdónenme.
viernes, 8 de octubre de 2010
Por fin
...estos suecos al fin a dejado de hacerse los mismos. Justicia histórica con el más grande escritor en lengua española vivo.
Y un emocionado recuerdo al maestro Delibes, que murió sin la misma Justicia, de la que era igual o más acreedor.
miércoles, 16 de junio de 2010
Como siempre...
En el extremo sur del continente negro, los chicos que visten la elástica del combinado nacional de fútbol, algunos elegantemente, pero casi todos algo desaliñados, como corresponde con el tiempo y el paisanaje, comienzan su participación en el Mundial cumpliendo fielmente la costumbre.
Perdemos con los suizos por un triste cero a uno. Y eso que no se trataba de hacer chocolate, relojes de cuco o neutralidades, ocupaciones en los que nadie discutiría una mayor sapiencia y aplicación de los helvéticos. Pero en cumplimiento de la historia, repetición de momentos pasados y fatalismo, ¡qué bien y cumplidores los españoles!.
No entraré a valorar si los méritos deportivos y balompédicos nos hacían acreedores de otro resultado y comienzo, pues mi sabiduría deportiva no es excesiva, pero no negaré que mostré algo de interés por el partido. Y, como muchos, sin demasiada oposición me dejé llevar por euforia irracional, esperando que los chicos que compiten representando a la nación donde pazco y crío consiguieran éxito, incluso por encima de otros que quizá lo merecieran más, estúpidamente.
Y eso que, como tengo escrito, ando sorprendido y un punto cansado y agotado por la manía y campaña orquestada de llamar a nuestra selección nacional de fútbol La Roja, que en lo que yo alcanzo a saber y recordar, jamás tuvo dicho apelativo. Pero es insufrible el monocorde y efusivo nombre en todos los medios escritos, hablados y transmitidos.
Perdemos con los suizos por un triste cero a uno. Y eso que no se trataba de hacer chocolate, relojes de cuco o neutralidades, ocupaciones en los que nadie discutiría una mayor sapiencia y aplicación de los helvéticos. Pero en cumplimiento de la historia, repetición de momentos pasados y fatalismo, ¡qué bien y cumplidores los españoles!.
No entraré a valorar si los méritos deportivos y balompédicos nos hacían acreedores de otro resultado y comienzo, pues mi sabiduría deportiva no es excesiva, pero no negaré que mostré algo de interés por el partido. Y, como muchos, sin demasiada oposición me dejé llevar por euforia irracional, esperando que los chicos que compiten representando a la nación donde pazco y crío consiguieran éxito, incluso por encima de otros que quizá lo merecieran más, estúpidamente.
Y eso que, como tengo escrito, ando sorprendido y un punto cansado y agotado por la manía y campaña orquestada de llamar a nuestra selección nacional de fútbol La Roja, que en lo que yo alcanzo a saber y recordar, jamás tuvo dicho apelativo. Pero es insufrible el monocorde y efusivo nombre en todos los medios escritos, hablados y transmitidos.
Quizá el resultado sea consecuencia de tamaña estupidez, y sólo cuando los chicos y sus coros alabatorios dejen de utilizar el dichoso apelativo, el sino de España -esta nación aún y aquí llamada así- cambie a mejor.
Pero me temo que no. Andando por ahí argentinos, teutónicos y brasileros, la Roja quizá quede en coloradita sin más, pues sabido es que Dios cuando juega al fútbol tiene mala baba y suele apellidarse Armano o Di Stefano, Do Nascimento o Beckenbauer. O sea
jueves, 27 de mayo de 2010
Frikismo
PENSAMIENTO:Los tiempos que corren, cada cual según el viento de sus velas, aunque en general malos, mediocres y ensombrecidos, son propicios para atrevimientos y desvergüenzas; voy a ello.
El capital sigue apretando, el obrero maldice al patrón siquiera con la boca pequeña, el funcionario al Jefe de su negociado, el ciudadano al político, y todos deseando a la vecina del quinto, esa rubia que enviudó joven y que promete nirvanas y un bonito entierro.
Es tiempo poco dado a revoluciones y guillotinas, y todo rueda igual; somos burgueses, a todos nos gusta la cama caliente y las vacaciones en Mallorca, esperando que otros solventen cuentas de resultados, déficit público y listas de parados. La democracia, ese invento griego y sobrevalorado, nos igualó a todos, al menos nominalmente, y casi siempre a la baja. Quizá faltaron más libros y sobraron predicadores, hoy políticos, no sé.
Es tiempo de individuos y pipa, los colectivos andan a la baja, naciones, sindicatos, empresas, partidos, ahogando al pobre ciudadano, aquí súbdito merced al Borbón, que atónito asiste al derrumbe moral y económico.
ACCIÓN: Me proclamo Soberano y Alteza Imperial del Reino del Buen Humo, nación sin más territorio que aquel que pisen mis reales pies y sin más compatriotas que mis compañeros pipafumadores, que tendrán que suscribir el diezmo de los gramos de tabaco -preferiblemente latakia siria ahumada con estiércol de camello y perfumada con virgínias del Delta del Misisipí- cumplir con el derecho de prima notte sobre hijas, cuñadas y primas; y recitar en lengua sajona el himno de nuestra nación, banda sonora del poeta de Nueva Jersey, born to smoke a pipe, al que convierto desde ahora en Sumo Sacerdote y Juglar irredento.
Los que no acepten estas condiciones de ciudadanía no serán bien recibidos en el naciente Orden y serán condenados a fumar salseados de vainilla, leer las obras completas de Antonio Gala y vivir en esa nación antes llamada España.
este post es respuesta o casi a un comentario que llegó a mis oidos, en el que un pretendido fumador de pipa? me acusaba, por disfrutar del humo y de mis amigos, de las pipas y de las charlas, de la relación y del pensamiento, de ser un friki. Lo dicho, faltaron guillotinas.
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Soledad
Soledad. La calle solitaria acompaña mi vigilia húmeda de madrugada y deseo; te busco en todos los rostros te persigo en todos los c...
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Aquí os dejo lectura de unos poemillas en estos días de confinamiento: Lectura
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He venido desde la sombra y la oscuridad, desde la ignominia y la soledad; He recorrido todos los estrechos caminos de la noc...