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Mostrando entradas de mayo, 2010

En el aire

En vuelo a Bremen

Frikismo

PENSAMIENTO:Los tiempos que corren, cada cual según el viento de sus velas, aunque en general malos, mediocres y ensombrecidos, son propicios para atrevimientos y desvergüenzas; voy a ello. El capital sigue apretando, el obrero maldice al patrón siquiera con la boca pequeña, el funcionario al Jefe de su negociado, el ciudadano al político, y todos deseando a la vecina del quinto, esa rubia que enviudó joven y que promete nirvanas y un bonito entierro. Es tiempo poco dado a revoluciones y guillotinas, y todo rueda igual; somos burgueses, a todos nos gusta la cama caliente y las vacaciones en Mallorca, esperando que otros solventen cuentas de resultados, déficit público y listas de parados. La democracia, ese invento griego y sobrevalorado, nos igualó a todos, al menos nominalmente, y casi siempre a la baja. Quizá faltaron más libros y sobraron predicadores, hoy políticos, no sé. Es tiempo de individuos y pipa, los colectivos andan a la baja, naciones, sindicatos, empresas, partidos, aho…

Menguando

Estos días de crisis y primavera, de proclamas gubernamentales de calma y resignación, contestadas con desigual fortuna y fortaleza por oposición y súbditos, sufro una extraña mimetización con el país. Éste mengua a pasos agigantados en presencia económica y política allende fronteras, donde se decide el porvenir y la dicha, retrocediendo en musculatura económica y eso que llaman estado del bienestar -que haberlo en estos lares se supone, de no visto-, llenando comedores sociales y oficinas de empleo, y hasta Iglesias de rezos y preces, pues la gente busca resignación y consuelo donde le dejan, llenando el alma de calma y esperando hacer lo propio con estómagos y bolsillos. Y yo sigo adelgazando merced al humo y a la lechuga, voluntarios compañeros estos días de jornada y paseo, menguando peso y kilos y quizá anticipando la crisis de los cuarenta, no sé. Pero lo cierto es que yo quizá algún día puedo saltarme la dieta y capear el día con manjares y viandas; el país no tanto, por ausenci…

Rodando

HOW DOES IT FEEL
HOW DOES IT FEEL
TO BE WITHOUT A HOME
LIKE A COMPLETE UNKNOWN
LIKE A ROLLING STONE?

B. Dylan. Like a rolling Stone. 1965





Veo estos días a la gente saliendo de las sucursales bancarias, mirando cartilla con cara de sorpresa y pasmo. Las mismas caras en el supermercado, el café matutino, la cola de la gasolinera, en el autobús a la fábrica. Caras gastadas. Sombrías. Preocupadas. Las noticias del des-gobierno asaltan las emisoras y telediarios, ajenas al sufrimiento y penuria del día a día, del plato de comida o la ropa del hijo, la letra del coche y la hipoteca, a punto del banco acreedor, que este año sólo declarará un diez por ciento más de beneficio, o así. La gente que yo veo, y con la que comparto café en mi bar de todas las esquinas, o sucursal bancaria de barrio, o supermercado de marcas blancas, mira con preocupación la mengua de sus escasos ahorros, los intereses que devoran su futuro bienestar, o el de sus hijos, la congelación de sus ingresos, el paro del vecino y de…

De fe y otras creencias.3

En la terraza de mi casa, en la que se vislumbra un poquito del querido Mediterráneo, y se oyen las gaviotas que regresan a él y al cobijo, y se huele quizá un jazmín, la sal y las algas, eternos perfumes de mi vida y deambular, pienso en otros tiempos.
El pequeño gineceo con el que comparto la vida marina de aquí anda en la cama, durmiendo por fin tras la jornada, la cena y el biberón.
El papá ahora descansa y sueña -¿cuando no?-, sonriendo la lectura, la pipa y el recuerdo, que tornan azules y melancólicos.

Esta carta no es una carta, no pretende serlo.
Es un pensamiento hecho palabras, letras escasas y mediocres. Es un vómito, un grito, un desespero; lleno de sentimientos y recuerdos.
Recuerdos de otros tiempos y otras costumbres. Recuerdos de sol y mar. De cines de verano y meriendas entre arena y sal. De descanso tras los estudios y exámenes, de reencuentros añorados y sentidos.
De padres e hijos, de conversaciones y lecturas, de novelas del oeste y helados noctámbulos, de paseos en el…