Al fin la lluvia
moja las calles
de la ciudad marina
calmando
la sed
y la rogativa.
Lluvia bienhechora
deseada
bienvenida
persiste noche, persiste día
en los cuerpos
en las avenidas.
"Todas las historias e infundios sobre su pasado, acumulados hasta formar otro ser, siempre presente y,desde luego, mas entrañable que su propia, pálida y vana existencia hecha de náuseas y de sueños" Apendice, Un Bel Morir, Alvaro Mutis
martes, 30 de enero de 2018
miércoles, 24 de enero de 2018
Invierno. Mar
Invierno
contradicción de sol
día tras día
de la ciudad marina.
La mar
espejo de mi rostro
antiguo y roto
restaña las heridas
con fidelidad
de amante prendida.
viernes, 1 de septiembre de 2017
Abandono
Se me ha paralizado la conciencia.
Se me han roto las armas defensivas.
Luis Alberto de
Cuenca, La muerte enamorada.
Inaccesible ya tu cuerpo
como naufrago que soy
en el mar viejo.
Borroso tu contorno como bruma
en la mañana
y tu voz extraña
canto ahogado de sirena.
Tus palabras y tus lágrimas
sin olvido posible
y tus pupilas marinas
alumbrando aún mis
madrugadas.
Y quise ir
acompañarte
vivir en ti
hacer más que soñarte.
Pero sólo fui
un mortal cobarde
ni siquiera un mínimo poeta
que no consigue sin más
olvidarte.
Este poema ha ganado el primer premio del V concurso Declara-te, del Ayuntamiento de Mazarrón http://www.mazarron.es/es/ayuntamiento/noticias/JUANA-MARIA-CALLE-Y-ENRIQUE-TARRAGA-GANAN-EL-PRIMER-PREMIO-DEL-CONCURSO-DE-POESIA-DECLARA-TE/
martes, 29 de agosto de 2017
Propuesta/borrador para una nota enviando flores
Señora…
La sigo añorando. ¡Mucho!
Y la pienso. ¡Constantemente!
Y me maldigo, por mi actitud, y, ¡Dios mío!, por mis
palabras y aún mis silencios. Esos que creía inalterables y suyos.
Lo siento. Mucho. Siempre. Ciertamente. Espero que me recuerde, y pueda perdonarme. Aún con tiempo. Todo el
del mundo.
Porque la supongo enfadada. Y lejana. Y ausente.
Pero yo la quiero alegre, dichosa, feliz.
En la lejanía, cercana. En la ausencia, mía. Y en el
silencio, preñada de voces, rimas, flores y versos.
¡Señora, señora mía, vida mía…!
…sigo.
En usted, por usted, con usted.
Si tiene a bien acogerme.
martes, 24 de enero de 2017
Fin.
Estas son, o debieran ser, las
palabras más tristes que escribo.
O que escribo desde que estas
páginas, las elucubraciones que por aquí circulan, los versos o así que asoman
por las ventanas del sitio, las reflexiones que pretendían serlo, las imágenes imaginadas,
los momentos soñados vieron la luz hace ya tiempo, muchos meses y algunos años.
Y sin embargo, no tengo pena, ni dolor. Solo un regusto amargo, de final.
No es fácil matar a un amigo,
dejar morir a un hijo.
Las palabras que aquí se
depositaban, después de ser escritas negro sobre blanco, en tinta azul y con la
vieja Parker 21, ya saben, en las moleskines
que me acompañan los días y las jornadas, nacieron como válvula de escape,
como divertimento agradable, no en búsqueda de lectores, que fueron y son escasos
e imperceptibles; una distracción que pasó del papel al mundo cibernético
animado por conversaciones con amigos, el ego quizá hinchado de esperar alguna
aprobación, la sorpresa de alguna lectura, la visita de gente desconocida a la
que gustasen las escasas letras mías, o las aprobaran, o al menos las leyeran y
miraran con cierta conmiseración.
Pero en todo caso, como expresión
de sentimientos, reflexiones, añoranzas y opiniones propias, producto de la
imaginación mía y de ese trasunto que al final casi ocupaba todo el espacio
disponible y al que intitulé de Gaviero; mostrando sus sentires, sus
esperanzas, sus divagaciones. O armando las piezas de la novela que anda en la
cabeza y desperdigada por los cuadernos, agendas, folios; y que ya no verá la
luz.
Dijo el gran Bukoswki que el que se atrevía a escribir alguna línea, era
responsable de lo que decía, no de lo que entendieran los lectores. Y que todo
el que escribe no puede estar en paz. He comprobado ambas cosas; tergiversadas
a menudo mis letras, descontextualizadas, interpretadas de forma distinta a su
verdadera intención y motivación, algunas me han provocado doble dolor: el que
nació de parirlas, y el que nace de su interpretación.
Y por supuesto, siempre
entendiendo que mis escritos son sólo eso, escritos míos mínimos, sin valor
alguno –literario por supuesto-, versos la mitad de las veces amputados,
terribles, - en todas las acepciones-, menores, pequeños. Reflejo de mi
imaginación, alimentada con lecturas, sueños, experiencias vitales, vida en
fin; vivida o imaginada.
Hace ya mucho tiempo que tengo la
certeza que no seré nunca un buen ayuntador de letras. Ni siquiera me atrevo a
escribir escritor o poeta.
Pero tenía la esperanza que,
alguna vez, un verso, una frase, una imagen, justificara los esfuerzos, la
dedicación, la esperanza con que eran escritas y la ilusión con que eran
compartidas al mundo, aun en silencio. Falto de inspiración las más de las
veces, no logré nunca acercarme a esa meta.
No creo haberlo conseguido
ninguna vez. Seguiré insistiendo, pero en la soledad de los cuadernos y la
vieja moleskine. La incapacidad, la
mediocridad, la falta de talento, la inseguridad, mejor no compartirla, no
exponerla, no proclamarla. Basta. Y los
escritos míos, queden pues como tales. Míos.
Hoy pongo fin a esta ventana en
la que me asomé al mundo, sin otra esperanza que el mundo tuviera a bien entrar
en mí.
Es triste matar a un amigo, dejar
morir a un hijo. Sea.
jueves, 19 de enero de 2017
Buscándote
Recuerdo un viejo televisor en la pared
los cuerpos desnudos, una botella de agua
y tu mirada.
Recorrí buscando el consuelo las oscuras calles
paseando
hasta tu cama;
temblando
rocé tu piel y besé tu boca
como soñé hacerlo a una diosa
y te convertí, de inmediato,
en mi idolatrado templo, mi febril alma.
Y hoy
buscándote en las oscuras calles, las viejas camas,
los furtivos besos,
no te encuentro más que en sueños, apenas nada.
viernes, 25 de noviembre de 2016
Voz
Pido la voz
metálica, enigmática, extraña
y sólo oigo el silencio, la calle, el viento.
Quiero oír una vez más
alegre, dulce, irreal
y sólo recibo el olvido, la ausencia, la realidad.
Pido la voz
la quiero
pero es ya
apenas recuerdo, apenas misterio, apenas verdad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Soledad
Soledad. La calle solitaria acompaña mi vigilia húmeda de madrugada y deseo; te busco en todos los rostros te persigo en todos los c...
-
Soledad. La calle solitaria acompaña mi vigilia húmeda de madrugada y deseo; te busco en todos los rostros te persigo en todos los c...
-
Aquí os dejo lectura de unos poemillas en estos días de confinamiento: Lectura
-
He venido desde la sombra y la oscuridad, desde la ignominia y la soledad; He recorrido todos los estrechos caminos de la noc...