A mi hija, porque tuve padre.
Tu recuerdo ya no me deja vivir
hace mucho tiempo que nos dejaste,
pero la tristeza de los días sin ti
me embriaga y me conduce al desastre.
No entiendo porqué tuviste que marchar
dejandonos tan sólos y tan fríos
habiendo tantos caminos por andar.
¿no ves que sin ti estamos perdidos?
Padre, te quiero recordar
en la penumbra escondido
lanzando besos a mamá.
En el día encendido
de mil soles para alumbrar
aquellos juegos conmigo.
Y en la noche para esperar
de tus labios desprendido
un cuento que me haga soñar.
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