lunes, 1 de febrero de 2010

La nada y el atrevimiento-cuento mínimo-

PENSAMIENTO:

"Esto del internet y el correo electrónico es lo que tiene.

Poca justificación. En su uso y en la parquedad y el silencio.

Si se usa por hacerlo, si no, por la incertidumbre y la inconstancia. En la publicación diaria y en el contacto fugaz y centesimal es difícil la costumbre y el aguante. Pero en la noticia próxima o el recado habitual, la excusa del silencio, la explicación de la nada, es difícil y mentira.



Al menos, en el mundo actual, en la educación y en la crianza nuestra, en los posibles y la materia que nos rodea. Creo."


Discutía con mi amigo del psiquiátrico estos puntos de vista, pidiendo su opinión como experto en el ciberespacio y usuario intenso, pero el discurso nuestro no llegó a solución. Me dijo que cada uno es como es, reo de sus silencios y de sus gritos. Pero yo creo que la elegancia y buenas maneras exigen respuesta rápida y sincera, una vez abandonado el Servicio de Correos y el sello, culpables antaño de retrasos y omisiones.



En fin, pensamiento en espera de respuesta.
Claro, que todo esto que pienso y escribo se podría resumir castizamente: "¡Conteste Vd., coño!";

Y el otro: "sí, por vía telegráfica".


lunes, 25 de enero de 2010

Uno de los nuestros.

Siempre en el mismo sitio y en la misma adicción. Y sonriendo la molicie y el lúpulo.

Como en cada uno de los bares de todas nuestras esquinas.

Porque en todos rumia la vida y aguanta la crisis, que para él es perpetua y piel. En mi bar de todas nuestras esquinas se hace llamar El Traca, apodo un tanto burlón, pues viéndole debiera ser pretérito o ex, como tantas cosas en su vida. Supongo.

Pasada la cuarentena, con el sol, la mar y la sal marcados en el rostro y en la mirada. La eterna colilla de Camel en los labios, y el botellín del tercio de cerveza en la barra. La voz cavernosa del coñac, el cigarro y la noche, que truena haciéndose oír en todas las conversaciones y en todas las bromas que revolotean por el local. La risa franca, algo estúpida y fácil, y la boca desdentada que escupe blasfemias y piropos.

La chaqueta verde oliva, y los vaqueros gastados impuestos por el uso y no la moda. El pelo cada mes de un color, cuando el agua oxigenada pierde efecto y el barbero exige pago. El aro de la oreja o quizá el crucifijo de la madre, y los brazos escuálidos y venosos, mitad cuartel y mitad cárcel, en los que asombran los tatuajes burdos y sentidos.


Pronto siempre a la anécdota del Tercio o del maco, de la obra o del temporal, al recuerdo de una fulana y aún de la madre que los sacó adelante, antes de perderse en el camino. Excaballero legionario, exconvicto a ratos, pescador y jornalero cuando el hambre aprieta, toxicómano plural siempre que le dejan.


Superviviente. De la reyerta, del caballo, de la locura, ajado por la lucha y el malvivir.


Y ahora, aún, aguantando estoico, entre bruma de cigarro, alcohol y demás, mientras pasa el siglo y el país...sonriendo a proclamas y eslóganes, estado de bienestar y cumbres internacionales, que ni comprende ni espera, mendigando copa o cigarro, únicos remedios que calman su ansia y alegran su dormir.
El Traca...quizá uno de los nuestros, mal que nos pese.
Esta entrada ha sido publicada tambien, ligeramente retocada en La pipa es el tiesto de las flores del humo, blog fumador y poético con el que a ratos colaboro.

martes, 19 de enero de 2010

...Churriquichicá...

A mi lado dos cuquilleros comentan lances y cacería, mientras saborean el café y el Ducados mañanero en el bar de todas nuestras esquinas. Para los no iniciados, cuquillero es, en terminología cinegética, el cazador de perdiz con reclamo macho, modalidad de caza tradicional y muy difundida en el levante y centro español, donde la perdiz roja es la reina del monte y la jara, que enseñorea el campo con su reclamo bravo y característico.
Y sonrío.
Porque provengo de una familia de cazadores, cuquilleros de abolengo y pasión. Yo no heredé la vena cinegética, pero mi padre fue cazador más de puesto y tanto que otra cosa, y mi hermano, cuando llega el celo de la patirroja, abandona quehaceres profesionales y domésticos, lanzándose al monte tras las perdices, cargado de reclamos y pertrechos. Un antepasado nuestro se ganó el jornal de furtivo en los campos, y supongo que de ahí la vena y el gen, en mí dormido como digo.
Su conversación me trae recuerdos de mañanas de invierno, de cafés y carajillos tempraneros, de escarcha, tomillo y pólvora, cuando acompañaba a mi padre a cazar; a horas de espera oyendo cantar al macho perdiz, aburrido, mientras él disfrutaba del rito atávico de la lucha y el territorio, del celo y de la especie, que en eso consiste el reclamo.
Y la sonrisa se acentúa cuando, una vez más, compruebo que, como todos los cazadores, mis compañeros de barra se deleitan tanto más en contarlo como en el lance.
Porque el hombre es sobre todo un animal cazador que no caza, o lo hace reglamentado y encorsetado, pero que aún sueña con la sangre, la víscera y la naturaleza, atrapado en hipotecas, horarios e Internet. Soñando con la libertad y el horizonte... Creo.

jueves, 14 de enero de 2010

...me llamo Jack y hago Westerns.

Vino a verme mi amigo del psiquiátrico, al que dejaron salir en visita navideña y regreso escaso a casa. El retorno definitivo no es tal por su propia iniciativa, pues sigue refugiado en el centro, más por querencia y voluntad que por necesitad y diagnóstico; en su opinión, y gracias al buen talante y mejor disposición de sus cuidadores, es mejor capear el temporal de crisis e incertidumbre contemplando el mundo y el país tras los ventanales de la institución. Además, desde que le acompaña el perrillo, pequeño can tricolor y testarudo, al que cuida, ama y enseña, aquello es casa y hogar. Creo.
Vino a verme, digo, en visita amigable, nocherniega y fraternal. Alejados ambos de cumplidos y compromisos, por años, vivencias y convencimientos, siempre la agradezco estos detalles, pues sé que al vernos, compartiendo charla y pipa, renovamos el calor, ahondamos el espíritu, abandonamos inexistentes reticencias de tiempo y espacio, y, en fin, cultivamos eso que llaman amistad.

Que aunque escasa y difícil, hayla.

Mientras saboreamos unos licores y fumamos algunas pipas llenas de virginia y latakia, disintiendo aún en el tipo de tabaco que exhalamos y con el que adornamos el cielo mediterráneo, pues con cariño observo que todavía prefiere sus queridos virginias, quizá recuerdo inconsciente de sus muchos años de cigarrillos y estrados, mientras que yo ando en el lado oscuro de la planta de shek-el-bind, mi amigo me alarga envuelto malamente, como acostumbra, mi regalo navideño. Mentiría si dijera que no lo esperaba, pues, conociéndome como ya lo hace, espero con delectación creciente su elección, hasta ahora plena de tino y propiedad.

Y efectivamente, con un acierto inexplicable, mágico y fácil, mi amigo del psiquiátrico me regala estas Pascuas tres de mis pasiones, que renuevan y apuntalan cada día, siquiera mínimamente, la difícil tarea de la vida.

Literatura, cine, tabaco.

Pues todo esto me regala mi amigo, envuelto malamente.

Literatura, cine, tabaco. Bajo el sugestivo título de “Tras la pista de John Ford,” la biografía extensa, profunda y audaz que Joseph McBride dedica al mejor director de cine de la historia, y evidentemente, fumador de pipa.

Pleno acierto, mon chéri. Y que contiene una de las dedicatorias más hermosas y poéticas que recuerdo, plena de matices, ternura y amor, que ya me hubiera gustado escribir a mí, más o menos: " A X. que me animó a escribir esto y me aportó los consejos....a pesar que sigue sin gustarle El Hombre Tranquilo". Genial.

Thank you.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Autorretrato

Esta entrada ha sido publicada antes en La pipa es el tiesto de las flores del humo, blog fumador y poético con el que a ratos colaboro , y la dejo aquí, ligeramente retocada, con el consentimiento tácito, espero, de su ideólogo e inspirador Thomas Bernhard, que tuvo a beneplácito incluirla; para su mayor difusión, porque todavía quedan resistentes. O sea.



Hubo un tiempo, cuando en mi compañía deambulaban los libros por la facultad de Derecho con desigual aprovechamiento, en el que me definía como español, monárquico y heterosexual, en un intento, algo insustancial y patético, de engrandecerme con palabras importantes y mayestáticas.

Hoy, modestamente, me limito a leer libros, escuchar a Springsteen y fumar en pipa.

No sé si en el tránsito decepcioné a muchos, pero cada uno es reo de sus propias debilidades y limitaciones, o las que escoge, y a veces ni eso; es la vida, obviamente.

Y sin embargo, algo viene en el ambiente en contra de mi autorretrato actual.
Reglamentos pasivos. Leyes obscenas. Pensamientos únicos.
Pensamientos, leyes y reglamentos. Peligrosos.
Recorre nuestra vieja, y quizá querida, piel de toro un fantasma horrible y nauseabundo.

Fértil.

Un pensamiento que no es cabeza, ni corazón, si no consigna y eslogan. Un ansia que no es libertad ni opción, si no mando y orden. Una retórica que no es pulcra ni exacta, si no sesgo y negación. Una opinión que no es pensada y sensatez si no grito y falaz. Un progreso que no es medido ni individuo, si no fascista y legión.

Pensamientos, leyes y reglamentos. Peligrosos.

Me niego a la amputación de mi retrato. Pobre. Limitado. Heterodoxo. Pero libre y propio. Como el que pretendo en mi vecino y compatriota.
Y lucho.
Con el hermoso, floral y delicioso humo de mi pipa. Insignificante. Quizá malsano. Pero vivo y meditado.

No harán de mí un hombre amputado.


jueves, 3 de diciembre de 2009

Rubricado, obviamente

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…
1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los
derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la
privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela
judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo
competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin
sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el
artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no
judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la
potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier
página web.
3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el
sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos
de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación
de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y
ralentizando su proyección internacional.
4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y
entorpece la creación cultural. Con
Internet y los sucesivos
avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la
creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen
prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de
multitud de fuentes diferentes.
5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho
a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y
actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con
cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a
este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio
se basaba en el control de las copias de las obras y en
Internet no es
posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro
modelo.
6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para
sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y
que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de
limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que
dicen perseguir.
7.-
Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias
políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuarobsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano sigasiendo libre.
8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de laRed en España, ante cualquier presión que pueda producirse, comomarco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de caraal futuro.
9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedadintelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad elconocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de lasentidades gestoras.
10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarsetras el oportuno debate público y habiendo consultado previamentea todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambioslegislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

A la autoridad


Esta entrada ha sido publicada antes en La pipa es el tiesto de las flores del humo, blog fumador y poético con el que a ratos colaboro , y la dejo aquí, ligeramente retocada, con el consentimiento tácito, espero, de su ideólogo e inspirador Thomas Bernhard, que tuvo a beneplácito incluirla; para su mayor difusión, porque todavía quedan resistentes. O sea.



Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo... ....comienzo esta carta copiando, sin pudor ni arrepentimiento, las primeras palabras del Nobel. Y lo hago confesando militancia delictiva y políticamente incorrecta, cuasi inmoral.

Tristes tiempos reglamentados. Falacias legislativas. Insultos intelectuales.
Malos tiempos para la libertad y el individuo.


Yo, ya digo, no soy malo; sólo alguien que ayunta escasas letras, y aspira a morir de lo que le toque, si me dejan, esperando mirando la mar y fumando mi tabaco; viendo crecer a los hijos, amando y deseando a las mujeres, la propia y las ajenas, y soñando con las golondrinas, que traen piar de otras latitudes, otros rostros y otras vivencias. Con la conciencia tranquila.

Pero, señor, no me dejan, ni puedo.

Usted sabrá, porque todo lo sabe el poder y el instrumento, que me incorporé tarde al mundo cibernético, y dejo por aquí cosas y pensamientos más por distracción que ocupación. Incluso sabrá de los escasos lectores de estas palabras mías. Lo que le quiero decir, señor, es que mi formación, educación y crianza, después de la casa, las aulas y el matrimonio, me imaginaban una persona normal, media, aseada, liberal en pensamientos y opiniones, formal en el trato y en la vida, españolito medio con sueños e ilusiones. Escasos, ya digo, pero propios.
Y así vivía. Leyendo algunas letras, mal escribiendo otras, escuchando sonidos que dicen música, fumando en pipa.
Pero no, la conciencia no me deja. El inconveniente de leer y pensar, sabe usted.

Ahora, tras la vuelta de los años, mirando ya por el hombro mucho tiempo, muchas alegrías y algunas tristezas, me encuentro con que no soy el que pensaba, el españolito medio, la persona normal, media, aseada, de pensamientos y opiniones libres y formales. Ahora soy....
…el que delinque por ir rápido en la autopista, que además pagué y pago y aún no es nuestra; el arcaico y retrógrado por acompañar a los amigos en el funeral de sus padres, en boda de sus hijos, o en la comunión de sus nietos, aunque no crea o poco, por educación y respeto, que da la paz y la desea, y no mira el color ni la opinión ni el sexo del que comulga ni el que reza, como del que se queda en la puerta tomando el aperitivo, pero que se reconoce en el crucifijo más que en otros símbolos, aún no creyendo; el pirata que escucha y lee todo lo que puede bajado libremente del espacio; el proscrito que fuma, voluntariamente y asumiendo el riesgo, buscando dónde hacerlo, aguantando miradas y reproches, y estupideces pasivas; el insolidario porque cree que es mejor enseñar que subvencionar, incluso en el otro mundo, y que antes de los derechos de los grupos está el individuo; el insensible porque piensa que un capón a tiempo o un azotazo en el trasero, hace, en ocasiones, más bien a los infantes que las sillas de pensar y pedagogías modernas; el iletrado que piensa que todos no tiene género, que la gramática y la ortografía es aún competencia de la que Fija y da Esplendor, y son los inmortales y no padres de la patria los que deben decirnos cómo hablar y escribir; el subversivo, que piensa que la libertad se extiende a su casa y correo, y presume la inocencia de todos, incluso de la policía y más; el triste y aburrido porque prefiere leer a Kant y a Darío, o ver a Ford y a Wilder, y no sabe dónde hacerlo sin dejarse sueldo y ahorros, ignorando adormideras contemporáneas tipo grandesHermanos y Champiosleagues…

…en fin, sabe usted, la conciencia, a la que repulsa reconocerse así…pero a la que habrá que acostumbrar, me temo.


Por eso quería dejar, negro sobre blanco, esta confesión. Para evitar gastos procesales futuros.
Atentamente.

Gaviero.


Posdata: No le remito la presente vía ordinaria porque ya la tendrá, obviamente. Enhorabuena por el instrumento.

Soledad

        Soledad. La calle solitaria acompaña mi vigilia húmeda de madrugada y deseo; te busco en todos los rostros te persigo en todos los c...