"Todas las historias e infundios sobre su pasado, acumulados hasta formar otro ser, siempre presente y,desde luego, mas entrañable que su propia, pálida y vana existencia hecha de náuseas y de sueños" Apendice, Un Bel Morir, Alvaro Mutis
domingo, 9 de septiembre de 2012
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Falso fado del portugués
Ha inundado estos días las páginas
principales y primeras de los periódicos nacionales y algunos extranjeros, y no
sólo los deportivos, la noticia de que el astro balompédico que muestra sus
habilidades por los verdes campos de fútbol del solar patrio, luciendo peinados
y novias de buen ver y supongo, mejor palpar, se encontraba triste y
melancólico. Los comentaristas y tertulianos varios de los diarios, programas
de radio y televisión han dedicado páginas y minutos en la explicación posible
de dicho estado de ánimo, buscando razones y adelantando consecuencias a tan
noticiada circunstancia.
El fútbol lo invade todo. Ese moderno opio
del pueblo, que en nuestro país se torna casi religión, y que ha sido el último
y único vehículo para la catarsis colectiva de la nación, arrastrada tras los
colores y éxitos de los muchachos de calzón corto, encuentra en las noticias de
sus protagonistas el eco y amplificación necesarios para ocultar la otra
realidad. Y no sólo en el plano deportivo. Hoy son más importantes los
entresijos de la Masía, los comentarios en la Ciudad Deportiva, el estado de ánimo
del jugador, la última novia o el novísimo peinado de los pretendidos atletas
que cualquier otra actualidad.
Un síntoma más de la decadencia de
Occidente. O de nuestro Occidente. La inexistente prensa deportiva española
–inexistente por incapacidad, mediocridad, tendenciosidad, dependencia- no es
ajena a ello. Como tampoco el poder público, que ha transformado planes de
estudio, redacciones y televisiones en yermas de cualquier espíritu
crítico, de cualquier altura intelectual, de cualquier vindicación de la
excelencia y la cultura. Hoy, los niños y adolescentes, tienen como reflejo y
aspiración al triste portugués, y saben mejor la alineación de cualquier
equipo de futbol que la lista de los reyes godos, el deportivo y las novias
neumáticas de los jugadores que las ecuaciones de segundo grado. Años y años de
lecturas limitadas al Marca es lo que tiene. Y ni siquiera la Cultura Deportiva
existe más allá del balón de fútbol actual. Qué adolescente de hoy sabe quién
fue Emil Zátopek, o por qué en Kinshasa se disputó el combate del siglo, el
primer diez en gimnasia, o que la batalla más cruenta de la guerra frío se
disputo en sesenta y cuatro casillas blancas y negras, quién lloró más y mejor
a Norma Jeane.
Y para más inri, ni siquiera saben que,
puesto a jugar al futbol, Dios siempre tenía mala baba y se apellidaba Di
Stefano, o ahora es trasunto de un muchacho flacucho y espectral que nació,
como el héroe, en un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme,
capital de la nación.
Amigo portugués. ¿Tristeza?
Habiendo libros en los anaqueles aún por
leer, o en mercadillos por escasos euros. Estando el mar ahí, que basta
desnudarse y sumergirse en él para sentir el peso de la historia y las
civilizaciones. Pudiendo sentarse a la mesa con los amigos y compartir charla,
viejas películas, viejos combates, viejos partidos.
lunes, 27 de agosto de 2012
Lecturas y 18, amor libre
Eras un buen motivo
para abandonar los libros y la Universidad.
Recorría las calles en tu busca
rastreando las avenidas calurosas
ahogado en alcoholes baratos
costeados por los amigos tiernos
y mis promesas de caricias lujuriosas.
Al final me gradué
y tú te marchaste con otro.
Pasados los años
te vi.
Seguías hermosa.
Me dijeron que andabas libre,
y de nuevo pensé en abandonarlo todo por ti.
Pero me hipotequé
y mis amigos ya no costean los sueños ajenos.
jueves, 23 de agosto de 2012
Lecturas y 20, la estación del recuerdo
Canta a lo lejos un gallo
y aún no despunta el alba.
dormito y sueño
en mi bar de todas las esquinas.
La camarera de formas rotundas
sirve mi café y sonríe.
El borracho le lanza un improperio
y ella responde con un sonoro beso.
El invierno se acerca
y hará frío en la estación del recuerdo.
¿Qué otra cosa hacer
aferrar los sueños, asir la esperanza,
e imaginar los anhelos?
¿Qué otra cosa esperar
tu pelo mojado
y tu salada sonrisa?
¿Qué otra cosa desear
tu melena al viento
y navegar en nuestro mar?
Hace ya frío
esperando la estación del recuerdo.
esperando la estación del recuerdo.
martes, 21 de agosto de 2012
Lecturas y 17, el triste poeta
En el calor de la noche
el hombre
busca sus certidumbres.
Se sorprende.
Sólo las tiene inconfesables.
Oye al Poeta cantar
¿es un sueño malo
si no se cumple?
La noche lo lleva al mar
en las horas suicidas,
quiere morir allá
¿qué es lo que lo atrae,
es el recuerdo
es la tristeza
es la locura
o qué es lo que lo lleva al mar?
Vive en el invierno
en la Oficina Pública
hastiado de trabajo y economía.
Su esposa e hijas lo
creen un héroe
pero se siente sólo un pobre poeta
que vuelve al mar
buscando la rima de su vida y deambular.
¿Acaso es malo
o qué es lo que lo lleva al mar?
domingo, 19 de agosto de 2012
Historia del vagabundo
En la autopista de la playa
viejos coches contemplan el mar
cargados de sueños y canciones.
Ella baila rodeada de gente
con la melena al viento de Levante.
Los amigos están casi muertos y no lo saben.
Ella es la cobra real
la mantis religiosa
la que cobra el precio.
Yo lo sé.
Fui el primero en pagar.
Ahora sobrevivo leyendo poemas
a los turistas
y enseñándoles
los muñones de mi corazón por unas libras esterlinas.
Vivo feliz.
El vino es barato aquí
hay una biblioteca,
mujeres de fácil pago
y un comedor social.
viejos coches contemplan el mar
cargados de sueños y canciones.
Ella baila rodeada de gente
con la melena al viento de Levante.
Los amigos están casi muertos y no lo saben.
Ella es la cobra real
la mantis religiosa
la que cobra el precio.
Yo lo sé.
Fui el primero en pagar.
Ahora sobrevivo leyendo poemas
a los turistas
y enseñándoles
los muñones de mi corazón por unas libras esterlinas.
Vivo feliz.
El vino es barato aquí
hay una biblioteca,
mujeres de fácil pago
y un comedor social.
viernes, 3 de agosto de 2012
De realidades y ficciones
Los días son rápidos y veloces
caballos desbocados del calendario;
la luna brilla llena en el cielo,
las olas baten la delgada línea de
arena en la playa
borrando las huellas que dejamos en
nuestro andar.
Sólo te puedo ofrecer estas
palabras
lo sabes bien.
Soy el perdedor de tu historia, el
amante silencioso
el fugaz enamorado.
Las etiquetas te sientan bien;
la mujer, el deseo, la aventura, la felicidad
siempre llevan tu posesivo.
Pero, imagino, las palabras no son
suficientes
cuando no se tiene otra cosa,
otro material para construir los
sueños;
cuando no se es el héroe
que imaginamos de niños.
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Soledad
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He venido desde la sombra y la oscuridad, desde la ignominia y la soledad; He recorrido todos los estrechos caminos de la noc...