El deseo y la verdad, el amor y la carnosidad
El mar profundo y salvaje, acariciando tu cuerpo
El fuego y el gozo, la boca y la sensualidad
El amor salvaje e intrépido, y quizá obsceno;
La calma y los siglos, el susurro y el silencio
Y también el grito alegre y desbocado
El calor y la sal y de nuevo tu boca atrapada por el mar
El hueco de tus pechos que cobija la flor irreverente
Y la carne deseada, soñada y candente
La mirada honesta, sincera y fresca
El saber eterno y viejo
de griego, romano y aún mediterráneo
La palabra cercana, precisa y el silencio necesario
La locura correspondida y abandonada
Y el suspiro, la risa y el orgasmo
El sueño húmero y lúcido
real; la viva carne deseada
por la boca, la lengua y el sexo
El juramento y la ley y el fuero
Y la libertad y el mar y el grito
De amor, deseo y locura…
…por la llamada insistencia.
"Todas las historias e infundios sobre su pasado, acumulados hasta formar otro ser, siempre presente y,desde luego, mas entrañable que su propia, pálida y vana existencia hecha de náuseas y de sueños" Apendice, Un Bel Morir, Alvaro Mutis
martes, 3 de noviembre de 2009
martes, 6 de octubre de 2009
...Interruptus
I.
La flor se queja
Incrédula
Que tus labios ya no la tocan;
Ignora que el deseo
Irreverente
Es ahora frío y muerto:
Como el invierno
Habitamos
Días grises y yermos
…y, con la flor, soñamos
Horas lentas e impúdicas,
En el verano febril y lejano.
La flor se muere
Impávida
Sin el calor de tus ojos turquí.
Añora el fuego y el calor;
Necesitamos
Sangre y víscera y luz
Que son ajenas…
Y el batallar y el estruendo y el delirio
…de tu cuerpo vencido
Por la flor incrédula, irreverente y muerta.
II.
Las sirenas y la cópula
Maúllan la noche
Insoportable negra y solitaria.
El crimen y el deseo
Deambulan
Por francos caminos:
Las almas putrefactas y vencidas,
Abandonadas
De amor, honor y gozo.
La noche es metálica y peligrosa
Tras la ventana del dormitorio;
Gritos y jadeos
Fuera, y el horror y el vacío
Aún Dentro.
Insoportable insomne y desgarrada
La noche insatisfecha y malsana;
Tu imagen muerta y agujereada,
suenan sirenas y grilletes
mientras digo:”No fui yo, sólo soñaba”.
III.
Los días de los años a veces
Luminosos tras la ventana y los barrotes;
El catre solitario desde la vejación y la ducha
Y la sangre y la mirada turbia...
Y siempre la noche que es todavía
Horror y vacío
Con tu imagen muerta y agujereada;
y la palabra balbuciente y enloquecida,
de culpa y electrochoque y química;
y el alma húmeda de llanto y arrepentimiento y aún amor…
nota: esta poesía ha sido publicada, con el titulo Un poema de amor, en el librito Caminos Inciertos, del Centro Poético de Madrid.
La flor se queja
Incrédula
Que tus labios ya no la tocan;
Ignora que el deseo
Irreverente
Es ahora frío y muerto:
Como el invierno
Habitamos
Días grises y yermos
…y, con la flor, soñamos
Horas lentas e impúdicas,
En el verano febril y lejano.
La flor se muere
Impávida
Sin el calor de tus ojos turquí.
Añora el fuego y el calor;
Necesitamos
Sangre y víscera y luz
Que son ajenas…
Y el batallar y el estruendo y el delirio
…de tu cuerpo vencido
Por la flor incrédula, irreverente y muerta.
II.
Las sirenas y la cópula
Maúllan la noche
Insoportable negra y solitaria.
El crimen y el deseo
Deambulan
Por francos caminos:
Las almas putrefactas y vencidas,
Abandonadas
De amor, honor y gozo.
La noche es metálica y peligrosa
Tras la ventana del dormitorio;
Gritos y jadeos
Fuera, y el horror y el vacío
Aún Dentro.
Insoportable insomne y desgarrada
La noche insatisfecha y malsana;
Tu imagen muerta y agujereada,
suenan sirenas y grilletes
mientras digo:”No fui yo, sólo soñaba”.
III.
Los días de los años a veces
Luminosos tras la ventana y los barrotes;
El catre solitario desde la vejación y la ducha
Y la sangre y la mirada turbia...
Y siempre la noche que es todavía
Horror y vacío
Con tu imagen muerta y agujereada;
y la palabra balbuciente y enloquecida,
de culpa y electrochoque y química;
y el alma húmeda de llanto y arrepentimiento y aún amor…
nota: esta poesía ha sido publicada, con el titulo Un poema de amor, en el librito Caminos Inciertos, del Centro Poético de Madrid.
viernes, 21 de agosto de 2009
Y siempre la luz...
En estos días inclementes, apesadumbrados y temerosos, en los que ves la oscuridad en los ojos de la persona querida, y los días son noches y las noches vigilia, en tu gavia particular y dolorosa, esperando otear quizá un brillo o una tímida sonrisa o quizá un movimiento fugaz que admita la esperanza que ya no recuerdas…
En estos días grises, fríos y agotadores, en los que llevas el alimento quizá a la boca de la persona querida, esperando un gracias que no llegará…, y atiendes necesidades que creías lejanas y ajenas, aprendiendo ahora a suplir incapacidades y dolencias que ya no recuerdas…
En estos días olvidados, negros y silenciosos, en los que suples toda una vida y atiendes casas y haciendas abandonadas por la persona querida, en un papel que no es el tuyo ni nunca quisiste...
En estos días ojerosos, quizá de lágrima y maldormir, en el que recuperas sensaciones olvidadas y añejas...jugando un rol que no es el tuyo y desesperas...y todo es amargo, triste y desmadejado... de presagio negro e infernal...
...recuerda, y cree, que siempre te quedará la luz, y el mar, y el calor y la sal, y que luego, tras el invierno...iluminará la vida, la calma y la dicha, y todo, aunque no sea igual, pues no podrá serlo, sin embargo será de nuevo...
... azul...
martes, 18 de agosto de 2009
Peterson Donegal
Una serie de entradas dedicadas a mis pipas, esas compañeras que últimamente me acompañan en casi todos los momentos de mi vida, y a despecho de las autoridades sanitarias y "cuasimorales" que incluso se atreven a decirnos cómo o cuándo o hasta con quién debemos gozar o morir o intentarlo.
En fin, la afición al noble arte de la pipa, que me cogió ya mayor pero que espero no me abandone, y en homenaje a mis compañeras, las dejaré por aquí, para mostrarlas al mundo y dedicarles algunas palabras e inspiraciones, por entretenimiento y agradecimiento, y por extensión de ellas, a mis compañeros pipafumadores, empezando por los del Club de Albacete Pipalba, y a todos allende fronteras y océanos.
En fin, la afición al noble arte de la pipa, que me cogió ya mayor pero que espero no me abandone, y en homenaje a mis compañeras, las dejaré por aquí, para mostrarlas al mundo y dedicarles algunas palabras e inspiraciones, por entretenimiento y agradecimiento, y por extensión de ellas, a mis compañeros pipafumadores, empezando por los del Club de Albacete Pipalba, y a todos allende fronteras y océanos.

Otra clásica apple, ahora rusticada negra, que utilizo como todoterreno y pipa de batalla, y que forma, junto con otra hermana Peterson y la Jensen, el trio de compañeras, con el que, en los días laborales y menesterosos, saboreo los momentos de café y descanso.
Como todas las Peterson´s de baja y media clase -aún ando detrás de alguna de las grandes series irlandesas-, es difícil y dura de fumar en un principio, y las primeras fumadas ofrecen ese sabor acre y rancio - como de gritar ¡ rayos y centellas!, y esa humedad persistente en la fumada- , que invita a dejarlas aparcadas; pero una vez superada la prueba, y aculotada convenientemente, ha resultado una pipa dura y fiable, cómoda de usar y llevar, y resistente a manejos sin demasiados miramientos. Como pipa de diario, o casi, la fumo con todo tipo de tabacos, sin preocuparme mucho por distinguir sabores y olores y calidades en las cargas; la verdad es que no me ha dado nunca la sensación de mezclar unos u otras, y respeta mucho la labor sin desvirtuarla, lo que es de agradecer cuando no se dispone de mucho tiempo o pipas, para limpiarlas a conciencia todos los días, o cambiar de compañera a diario.
Una de las cualidades que más aprecio en ella, amén de la regularidad de sus fumadas -esto es lo más definitorio de las Peterson´s, su bendita regularidad-, es el tacto rusticado de la misma, y sin embargo suave y su ligereza. Dispone de la boquilla típica de las Peterson´s, stemlip, que lanza el humo contra el paladar para proteger la lengua, y que aún hoy, dejando de ser novato, no me desagrada. Además, con el uso está perdiendo un poco el tinte negro con el que en un principio se adornaba, y en las aristas aparece un rojizo del brezo muy hermoso. Con el uso y el tabaco, creo que la belleza de la pipa irá en aumento, y que lejos de desgastarse, acrecentará su valor. Es una sensación.
Fue un regalo navideño de mi hermana y cuñado, que aparecieron, después de un viaje a la capital del Reino, con esta señorita y una bolsa tabaquera. Y fue mi primera Peterson, por las que yo sentía cierta atracción, un poco indómita e irreverente, pues siendo sajona, no era british, un poco a despecho de las tan caras prima donnas de las pitadas inglesas. Me llenó de satisfacción el regalo, pues responde a la perfección mi gusto clásico por formas, colores y texturas. Le tengo por ello gran cariño, y es posiblemente la pipa que más fumo; pipa de batalla como dije, que se bate y curte casi todos los días, mientras sus hermanas y compañeras, quizá más caras y elegantes, esperan en retaguardia, sabedoras que ésta entregará toda su alma en el empeño y dejará al fumador dispuesto para otroras, quizá más reposadas y tranquilas y sosegadas, pero no mejores, fumadas.
Inscripción: Peterson Of Dublin Donegal Rocky 502
Tipo: Apple rusticada negra.
Valoración Personal:7/10

Ser Jacopo Modica
Una serie de entradas dedicadas a mis pipas, esas compañeras que últimamente me acompañan en casi todos los momentos de mi vida, y a despecho de las autoridades sanitarias y "cuasimorales" que incluso se atreven a decirnos cómo o cuándo o hasta con quién debemos gozar o morir o intentarlo.
En fin, la afición al noble arte de la pipa, que me cogió ya mayor pero que espero no me abandone, y en homenaje a mis compañeras, las dejaré por aquí, para mostrarlas al mundo y dedicarles algunas palabras e inspiraciones, por entretenimiento y agradecimiento, y por extensión de ellas, a mis compañeros pipafumadores, empezando por los del Club de Albacete Pipalba, y a todos allende fronteras y océanos.
En fin, la afición al noble arte de la pipa, que me cogió ya mayor pero que espero no me abandone, y en homenaje a mis compañeras, las dejaré por aquí, para mostrarlas al mundo y dedicarles algunas palabras e inspiraciones, por entretenimiento y agradecimiento, y por extensión de ellas, a mis compañeros pipafumadores, empezando por los del Club de Albacete Pipalba, y a todos allende fronteras y océanos.
Otra de las reinas de mi harén, por ahora. Rotunda y robusta, y con una capa de brezo magnifico, esta Ser Jacopo me calienta las noches y me acompaña en lecturas y películas, cuando todos duermen y es hora de placeres quizá egoístas e individuales...a los que su compañía acrecienta y engrandece.Todavía no está demasiado tiempo conmigo, y suelo reservarla en casa para momentos especiales, o cuando quiero disponer de un buen rato sin preocuparme de recargas y elecciones. Cargo un buen tabaco, preferiblemente fuerte, tipo 1792 de Samuel Gawit, o una mezcla que me trajeron de Nueva York llamada Caballo de Guerra, Warhorse de la casa DelaConcha, que guardo como oro en paño, y a disfrutar dos horas seguidas sin demasiados problemas, o al menos ahuyentandolos.
Pipa de dimensiones generosas, y algo pesada para llevarla en la boca, perfecta sin embargo como pipa de casa, como digo, y con un acabado digno de su estirpe, simplemente perfecto -aunque no es una de las grandes, y caras, series de la marca, las Módica son perfectas en mi opinión para adentrarse en el mundo elegante, sofisticado y seductor de los artesanos italianos, que reinterpretan las formas clásicas un tanto a su libre albedrío, un poco irrespetuosos y heterodoxamente, pero siempre con primor y con finales airosos-. Y esta mía no es una excepción, pues su forma Bent Apple, es sin embargo voluptuosa y provocativa, rotunda, que no esconde para lo que nació y que lo muestra sin reparo y tapujos, como incitando a la fumada directamente, para que no te engañes ni titubees a la hora de la elección, diciéndote bien a las claras cual será su respuesta, y tu placer.
Fue un regalo de mi mujer, que sabía de mi búsqueda de una pipa para casa, para mis momentos de lectura y -a la espera de las Chuchwarden-, sabedora de mis gustos clásicos, se atrevió con ésta por sus redondeces y tamaño; en un principio me descolocó su elección, pues en fotografía no parecía tan rotunda como sus dimensiones y medidas indicaban, pero una vez en casa, superó mis ilusiones, y le alabé el gusto y la compra, obviamente.
Inscripción: Ser Jacopo Modica. Fatta a mano.
Tipo: Bent Apple lisa marrón.
Valoración personal:7,5/10

Martín 1961
Una serie de entradas dedicadas a mis pipas, esas compañeras que últimamente me acompañan en casi todos los momentos de mi vida, y a despecho de las autoridades sanitarias y "cuasimorales" que incluso se atreven a decirnos cómo o cuándo o hasta con quién debemos gozar o morir o intentarlo.
En fin, la afición al noble arte de la pipa, que me cogió ya mayor pero que espero no me abandone, y en homenaje a mis compañeras, las dejaré por aquí, para mostrarlas al mundo y dedicarles algunas palabras e inspiraciones, por entretenimiento y agradecimiento, y por extensión de ellas, a mis compañeros pipafumadores, empezando por los del Club de Albacete Pipalba, y a todos allende fronteras y océanos.
En fin, la afición al noble arte de la pipa, que me cogió ya mayor pero que espero no me abandone, y en homenaje a mis compañeras, las dejaré por aquí, para mostrarlas al mundo y dedicarles algunas palabras e inspiraciones, por entretenimiento y agradecimiento, y por extensión de ellas, a mis compañeros pipafumadores, empezando por los del Club de Albacete Pipalba, y a todos allende fronteras y océanos.
Una clásica interpretada por las primorosas manos de R. Martín, el artesano de Valencia que nos permite tener pipas de lujo a precio razonable, y cuasi artesanales por mimo y acabados.Una billiard con todas las de la ley -y con plata de ídem en precioso anillo que llama la atención de todos cuantos me ven fumarla-. Y el brezo, ¡qué decir!, un lujo de curación y dureza, que transmite en la mano esa sensación de lo bien hecho, ligera a pesar de sus dimensiones, y preparada para todos los terrenos y todos los tabacos.
Una de mis primeras pipas, que encargué a Tres Forques -junto a una Jensen y la Viprati- antes incluso de haber fumado en pipa, y que me enamoró en fotografía y me entusiasmo en la mano. Es una de las que más he tardado en estrenar, por miedo a que mis inexpertas manos la estropearan, pero que una vez medio dominada, me da fumadas auténticamente placenteras y duraderas; suelo incluso llevarla de viaje conmigo, pues por forma y acabados, es pipa casi de lujo...y no desmerece en ningún momento y ocasión.
Se ha portado extraordinariamente bien con todo tipo de tabaco, aunque, ahora que el número de pipas me lo permite, la tengo reservada a mis queridos latakiados, pues por capacidad del hornillo me permite cargas de casi corrida de toros o largometraje superproducción, despreocupándome de recargas o de elecciones de tabaco por largo tiempo.
En su comienzo, como tengo entendido de todas las Martín, me costó un poco domeñarla y que extrajera el sabor de las labores sin mezcla y sin aroma de la madera, pero tras tres o cuatro cargas, siempre me permite disfrutar el sabor del tabaco tal cual, sin añadidos ni alteraciones.
Inscripción: Martín 1961. Tres Hojas
Tipo: Billiard lisa marrón.
Valoración personal: 8/10

lunes, 17 de agosto de 2009
Des-amor
Cuando se rompe el amor...
Y de nuevo la oscuridad, y la náusea, y la nada; y el vacío, y la tristeza y hasta la desidia; y otra vez el silencio, y el vacío y el miedo; el miedo al silencio y al vacío, y a la tristeza y hasta la desidia; el miedo del invierno tras el cual tal vez ya no vea el azul y el sol y el mar...
y de nuevo la soledad, y el odio, y la envidia, y el corazón que me abrasa, y las entrañas que me empujan al abismo cuando pienso en ti; y otra vez el recuerdo, y la locura, y la certeza de que es posible la felicidad pues la toqué una tarde... hoy olvidada y remota;
y de nuevo la vana existencia, y la mediocridad y la injusticia, y el frío de los muertos, y mi alma sepultada en el recuerdo y en la hediondez de la vida sin azules y sin sonrisas...
Y de nuevo el gris y la monotonía, y la lluvia ácida y marrón; y la miseria y la insensatez, el tiempo detenido y quizá la muerte cierta y sincera, y la sonrisa de los suicidas y la mirada de los asesinos...
Y el deseo truncado e insatisfecho, y el dolor y la rabia, y el orgasmo solitario y febril, y la sonrisa de la parca, meretriz y proxeneta de los delirios, fétidos e inclementes y mercantiles y quizá aún enfermos...
cuando se rompe el amor...
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Soledad
Soledad. La calle solitaria acompaña mi vigilia húmeda de madrugada y deseo; te busco en todos los rostros te persigo en todos los c...
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Soledad. La calle solitaria acompaña mi vigilia húmeda de madrugada y deseo; te busco en todos los rostros te persigo en todos los c...
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Aquí os dejo lectura de unos poemillas en estos días de confinamiento: Lectura
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He venido desde la sombra y la oscuridad, desde la ignominia y la soledad; He recorrido todos los estrechos caminos de la noc...

