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Mostrando entradas de enero, 2009

De guardia

Las respuestas ya no flotan en el viento, si no en laS cuentas de resultados de las multinacionales, a cuyo son se baila en el mundo de ahora. Sigue muriendo gente, pero ya nadie se pregunta cuantos, ni siquiera cuestiona si son demasiados. El cielo ahora no es azul, ni infinito, sino de hormigón y acero. Y las palomas, amigo Bob, ya ni siquiera vuelan, son sólo ratas con alas, y ya no hay viejos que las alimenten, recluidos todos en asilos y geriátricos. Tus amigos de larga cabellera, coronados de flores, ya no hacen el amor ni fuman maría, y ahora en vez de esperar de nuevo las respuestas en el aire, transformados en brokers suicidas, sólo temen por su descapotable y las vacaciones en Barbados. Y las balas siguen gimiendo por todo el mundo, más democráticas que nunca. Y los gritos, gran Bob, ya no los oye nadie, acallados en la era de internet y la televisión por cable. Los hombres siguen recorriendo caminos, pero dejaron de ser hombres, ahora sólo son estadísticas y números, y rost…

Balada del bar de los "currelas"

El viejo que, aún en zapatillas, saborea quizá su ultimo carajillo y el cigarro mañanero, antes de subir el pan recién comprado a casa, donde su mujer habrá comenzado las labores del día; el pescador varado por paros biológicos y crisis, en espera de armador que lo arroje de nuevo al mar, saboreando su copita de coñac mientras sueña con marejadas y gaviotas; la cuadrilla de albañiles, que antes de la obra, entre risas y bromas, comentan el último gol del Madrid, devorando bocadillos de tortilla y magra con tomate, mirando de reojo el escote de la camarera, rusa o venezolana, que les saluda por su nombre y les sonríe tras la barra; el ludópata que tras rápido café, maldice a la máquina que le esgrime colores, mientras tras él lo chinos cuentan las jugadas y levantarán el premio; los empleados de la sucursal bancaria de la esquina, encorbatados, desayunandose antes de denegar los créditos; el borracho de todo bar, que apura su siguiente copa de chinchón antes de continuar su recorrido y…

Firmin, de Sam Savage

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Gran historia, y hermosa, es este relato; historia de literatura, de vida, de amor; hermosa y a ratos conmovedora historia de pequeños perdedores.


Firmin es una rata a la que alumbran en los bajos de una librería -de viejollamaríamos en España -, junto a doce de sus hermanos; y como quiera que su madre sólo dispone de doce mamas, ya desde su nacimiento no tiene más remedio que soportar los sinsabores e infortunios de la vida; y siendo la más pequeña y débil, el hambre le conduce a descubrir que puede alimentarse de libros, y, con el tiempo, aprende a leer. Y descubre el mundo hermoso y trágico de la literatura, llenando el vacío de su vida con los Grandes -Joyce, Cervantes, Byron, Defoe...-, comprendiendo que él no es una rata cualquiera, transformada por el poder de la palabra y los libros en un ser inteligente, sensible, sabio, que busca desesperadamente el romper la linea que lo separa de los humanos, a los que contempla y ama en silencio en la persona del dueño de la librería, y po…

Por allí sopla...

Tengo escrito en algún otro post que hace tiempo me definía a mi mismo como español, monárquico y heterosexual, en un intento juvenil e insustancial de dar a mi persona algo de sentido, con palabras mayestáticas, cuando deambulaba -y no sólo materialmente - por las aulas de la facultad de Derecho. Obviamente no cumplí con mis propias expectativas, y desde un tiempo, me limito a leer libros, escuchar a Springsteen y fumar en pipa. Creo que si alguna vez tuve intención de ser un hombre de acción, el mundo en que me tocó vivir me arrojó más a la inacción. Cada uno es reo de su propio destino y debilidades, o de las que escoge siquiera involuntariamente. No sé si en el transito decepcioné a muchos; a mi mismo en ocasiones, pero a todo nos habituamos. Viene todo esto a cuento de que en ocasiones, sin embargo, hay momentos en que se siente uno importante, y el subconsciente lo conduce por senderos de gloria y cénit de existencia. Hace algunas semanas, estuve de viaje en Estocolmo, la capital…

Al final...todos locos

Me dice un amigo mío, internado en un psiquiátrico, que sobrevive estos días gracias a la medicación. No siendo su locura violenta ni demasiado antisocial, me comenta que los escasos momentos de cordura, en los que le da por gritar que no está loco y que quiere salir de allí, sus abnegados doctores los suprimen con una benéfica salva de pastillas y algún que otro electrochoque , y que así vuelve a su estado de somnolencia y letargo que le evita el contacto con la realidad, que dice conocer perfectamente. Este amigo mio, internado en un psiquiátrico, tiene suerte, y él lo sabe. Seguramente será de los pocos españoles que en estos días no se preocupa por su trabajo y su hipoteca, ni se desquicia por llegar a fin de mes, y puede seguir su vida, alterada siquiera escasos momentos por las molestias del tratamiento, que a la vista de como estamos los demás, se me antojan leves. Además su psiquiátrico está lleno de avances, y raro es la semana que no le dejan disfrutar del internet, la telev…

Rendezvous

I had a dream our love would last forever
I had a dream tonight my dream comes true....
Ooh, I want a rendezvous.
Bruce Springsteen. Rendevous. 1976


Una noche pasada
soñé
que al fin te besaba.

Fue un sueño azul
real
lleno de mar y de luz.

El amanecer me despertó del sueño
y me arrojó de nuevo lejos de ti;
sólo unos instantes en la noche tuve
para sentir y ser feliz.

Dicen que a veces se cumplen
los sueños;
tan sólo espero que el mío llegue
de nuevo.

Y entonces, chica
yo, en serio,
quiero esa cita.

Pasando por la quilla -voluntariamente-

Luces de neón acompañan mi vigilia
deambulando por sueños insomnes y peligrosos;
en la mesa, aceros herrumbrosos
recuerdan qué difícil es el olvido,
cuando corres por mis venas más veloz
que el fugaz jinete nocturno.

El viejo televisor escupe jadeos pornográficos
y películas serie B de viejas estrellas
olvidadas; las sirenas rompen la noche
mientras cabalgo en sueños rotos.

Hoy tampoco el amor será real,
sólo marrón y hediondo,
como Átropos que me mira sonriendo,
acurrucada al fondo y esperando;
sus hermanas ya no trabajan para mí,
se fueron pensando está acabado

La sonrisa de la parca es el precio
de tu olvido.

Alguna madrugada ella dejará de sonreír
y vendrá;
la estaré esperando
y la sonrisa será entonces mía
porque no saben que, sin ti,
yo ya estoy muerto.


nota: este poema ha sido publicado en el librito ANTOLOGÍA POPULAR DE POESÍA DE LA PROVINCIA DE ALBACETE, de la editorial Que vayan ellos.

Del móvil, internet y demás

Estas lineas fueron escritas en octubre del año 1996, y ahora las dejo aquí como prueba de mis nulas dotes adivinatorias y mi escasa coherencia, a pesar de que fueron pensadas in animus iocandi, como prueba esto que ahora lees.


Recorre estos últimos tiempos nuestra querida España - y perdón por lo de querida, pero uno siempre se consideró español, monárquico y heterosexual, ¡qué le vamos a hacer!-, vieja y herida piel de toro, una horda que en nada tiene que envidiar a la de fenicios y romanos, vándalos y alanos y demás que en tiempos pretéritos hicieron camino en la Península y civilizaron y modernizaron a los sorprendidos españolitos de entonces. Claro que ésta de ahora es una invasión incruenta y silenciosa; invisible para ser más exactos, pues se produce a través de las ondas, de radio, electromagnéticas o hertzianas, vaya usted a saber. Les habrán observado, sin duda, pues han proliferado cual hongos, cargados con sus armas a la cintura o en sus cabalgaduras metálicas, e incluso y…